El calor en los vasos sanguíneos se debe a un aumento de la actividad energética, lo que provoca su dilatación (vasodilatación). Al crear más espacio en los vasos sanguíneos, se acelera el flujo sanguíneo. Gracias a este aumento del flujo sanguíneo, el transporte de oxígeno y nutrientes es más eficiente, lo que mejora la flexibilidad, la agilidad y la movilidad de músculos y articulaciones.
El calor aumenta la temperatura de la piel y los tejidos subyacentes. Como resultado, los músculos y el tejido conectivo pueden sentirse más flexibles.
El calor provoca la dilatación de los vasos sanguíneos, lo que aumenta el flujo sanguíneo local. Esto ayuda a suministrar oxígeno y nutrientes y a eliminar los productos de desecho. En la literatura científica, el calor suele asociarse con una mejor perfusión tisular.
El calor puede reducir la tensión muscular y proporcionar una sensación de relajación. Esta es una de las razones por las que la termoterapia se utiliza con frecuencia para aliviar la rigidez o la tensión muscular. Los profesionales sanitarios europeos citan la relajación, la seguridad y la mejora del flujo sanguíneo como razones importantes para aplicar la termoterapia en casos de dolor musculoesquelético.
El calor puede favorecer la elasticidad de los músculos y el tejido conectivo. Una revisión sistemática sobre el uso de calor combinado con estiramientos concluyó que el calor puede tener un efecto adicional en la mejora del rango de movimiento, tanto de forma inmediata como tras aplicaciones repetidas.
El calor se aplica con frecuencia cuando los músculos se sienten rígidos, tensos o fatigados. Gracias al aumento localizado de la temperatura, el tejido muscular puede volverse más flexible y la tensión puede disminuir. Esto hace que el calor sea especialmente útil para los grupos musculares que se sienten tensos después de un esfuerzo físico, estar sentado durante mucho tiempo o realizar movimientos repetitivos.
No es aconsejable utilizar tratamientos térmicos durante la fase aguda de inflamaciones o lesiones (el calor puede incluso tener un efecto muy perjudicial) como esguinces, distensiones, lesiones de rodilla, fracturas o luxaciones.
La terapia de calor nunca debe utilizarse en heridas abiertas o en personas con problemas circulatorios (se recomienda encarecidamente consultar primero con un médico).
Un efecto importante de la termoterapia es la estimulación de la circulación sanguínea local. Un mejor flujo sanguíneo favorece el proceso de curación natural, ya que el oxígeno y los nutrientes llegan a la zona con mayor facilidad. Esto no significa que el calor cure todas las dolencias, pero puede contribuir a crear un entorno favorable para la recuperación y la relajación.
Los ingredientes que utilizamos para elaborar nuestros productos de termoterapia se componen de ingredientes naturales, cada uno con sus propias características específicas.
A continuación, te mostramos los ingredientes clave que contribuyen a tu rutina.
CASTAÑO DE INDIAS
Aumenta el flujo sanguíneo en las venas, mejora la circulación de oxígeno y nutrientes y tiene poderosas propiedades antiinflamatorias.
El castaño de Indias contiene escina, que ha demostrado tener un efecto antiinflamatorio y es eficaz para la circulación sanguínea (1).
HOJA DE VINO
Proporciona un sistema cardiovascular (local) mejorado y una circulación sanguínea saludable en combinación con actividad antioxidante.
Se ha demostrado que las hojas de vid roja (AS195) tienen un papel terapéutico beneficioso (2) al mejorar la circulación sanguínea.
YORLOWHED
La milenrama es conocida por favorecer la circulación sanguínea. Se utiliza a menudo para aliviar la sensación de pesadez, rigidez o cansancio en músculos y articulaciones, y contiene sustancias naturales que contribuyen a una mayor sensación de bienestar.
Dudek-Makuch M, Studzińska-Sroka E. Castaño de Indias: eficacia y seguridad en la insuficiencia venosa crónica
Revista de Farmacognosia Bras. 2015;25(5):533-41
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María Azhdari Marzie Zilaee Majid Karandish Seyed Ahmad Hosseini Anahita Mansoori Mohadeseh Zendehdel Sara Khodarahpour
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Evaluación de las actividades antioxidantes, antiinflamatorias y antiartríticas de la milenrama (Achillea millefoliumDoha A. Mohamed , Eman A. Hanfy y Karem Fouda
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